¿Qué es ser voluntario?

Hay una frase del Dalai Lama que dice: “Cuando surja un problema deberemos permanecer humildes, mantener una actitud sincera y preocuparnos de que el desenlace sea justo”. Tomando esta frase la podemos vincular y preguntarnos primero si creemos que la acción del hombre modifica el entorno en el que vivimos y más aún podemos llegar a preguntarnos qué es ser voluntario. Yendo un poco a esta última pregunta por un lado nos podemos referir en términos de definición, y entonces diremos que un voluntario es aquel que ejecuta o hace algo con voluntad hacia un fin determinado.

Ahora bien, si nos preguntamos que sentimos por ser voluntario podemos decir que es la oportunidad de dejar en este mundo una huella, generar impacto, y no por quedar en el reconocimiento, sino por el recuerdo de aquellas personas con quienes compartimos más allá de una acción.

Ser voluntario es relacionarse con otros “locos” que creen que el cambio es posible, es ver más allá de nuestro propio ombligo. Es creer lo que hacemos y seguir avanzando, superando cualquier obstáculo.

Ser voluntario es abrir los ojos y confiar en uno mismo. Es no parar, es siempre continuar abriendo las alas y volar por cielos abiertos.

Descubrir en nosotros el compromiso, el valor, y la voluntad. Es aportar ese granito de arena que para otro es poco y para nosotros mucho.

Es brindar ese tiempo para compartir, disfrutar y reír, que es lo que hoy nos caracteriza. Es dejar atrás la individualidad y el egoísmo para caminar en equipo.

Ser voluntario es comprometerse con esta realidad, es decir ahora o nunca, es ser agentes de cambio. Es alzar la voz para ser escuchados.

Ser voluntario es hacer las cosas de corazón sin recibir nada a cambio, es poder guardar en nuestra memoria esas sonrisas de aquellas personas que han de quedarse marcadas en nuestro interior.

Como si todo eso fuera poco, siendo voluntario uno adquiere y aprende a llevar a cabo todo eso que nos enseñan en el trabajo, en el colegio, en la universidad que son las competencias de trabajo en equipo, optimismo y entusiasmo, las comunicaciones interpersonales, analizar y resolver problemas, ser líderes y ejecutarlo, generar contactos, autoconocerse, dar un poco más de lo que te piden. Y esto de seguir siendo voluntarios hoy nos enseña a seguir creciendo, no sólo en lo que creemos sino también en nuestras vidas. Hoy podemos ver la realidad con nuestros ojos y no la realidad fingida.

Ser voluntario en un mundo sin fronteras, es no escribir el mañana con tinta de ayer por que ayer ya se fue…

Sobre mi:

Renato Agustín Farías López

Estudiante de Ingeniería Industrial en la Universidad Nacional de General Sarmiento; Consultor Empresarial en Planificación Estratégica y Sistemas de Gestión en diversas empresas; Consultor en Ingeniería de Procesos en TECHO, Coordinador de Calidad y Medio Ambiente en Befesa Argentina.